sábado, 7 de noviembre de 2009

Capitulo I, La reunión con Chucks

El agente especial Peter Gogui era el nieto de Jonás. Su cabello era de color negro azabache y lacio, peinado con gel, tez blanca, con aspecto agradable y joven. Se notaba su sagacidad y astucia a distancia, aunque era un poco aguerrido. Contaba con 23 años de edad y era el Agente Especial al Cargo de la Unidad de Crímenes Especiales (el más joven en el cargo hasta ese momento), de siglas UCE en español, de la FIA, una agencia federal fundada en 1948 por un hombre llamado Frank Gutters.

La UCE se encargaba de realizar las investigaciones de crímenes que otras unidades no podían resolver y se les denominaba "especiales". Gogui tenia una corta carrera exitosa, en gran parte por sus habilidades de deducción. Estudió criminología en la universidad y ahora cursaba por obtener un máster. Durante sus últimos dos años de carrera universitaria ingresó al FBI mediante las influencias de su abuelo para realizar prácticas. Las aptitudes que demostró en ese breve período de tiempo le valieron ser tomado en cuenta por sus superiores.

Cuando se descubrió el cadáver de su abuelo, pidió a su supervisor manejar el caso. Este se negó por los nexos familiares que tenía el joven detective y se lo dio a otra oficina. Al ver la ineptitud de los agentes, decidió renunciar y consiguió un nuevo trabajo en la FIA como un agente de Investigación de la Escena del Crímen.

Más tarde, le habían asignado al Departamento de Investigaciones Federales como agente de campo por un período de tres semanas, pero obtuvo el rango de agente especial e inició su trayectoria en UCE, que era dirigida en aquel tiempo por Dudley White y supervisada por Fox Skinner. En el primer caso en el que trabajo oficialmente, descubrió que White tenia ciertos nexos con criminales y lo delató. Orgulloso de Peter Gogui, el director Van Gutters le concedió el cargo de jefe de unidad por su incomparable astucia y destreza (Aunque en realidad fue por sugerencia de Uriel Lagos, quién se suponía que era el segundo al mando, pero al no querer el cargo por la presión que pudiera tener, decidió relegarlo a alguien un poco más joven que él y con poca experiencia, pero con ganas de sobresalir)

En la vida personal, tenia una esposa llamada Casey con la que se había casado por lo civil y la Iglesia Católica en 1989. Su residencia era un departamento de dos plantas en Brooklyn. Gogui era un aficionado por la lectura, la música y la televisión. Era sociable. Tenia una manía, en realidad dos: Mascar pastillas de menta y beber café capuccino en cada ocasión que se le presente.

Solía vestir con un pantalón (De mezclilla o de vestir), una camisa a botones y un saco o chamarra que combinara. De esa forma se sentía cómodo. Para hablar, usaba un lenguaje coloquial.

Ese día era el 7 de Enero de 1993 y conducía su porsche negro en las calles de la ciudad, con destino al Ayuntamiento para asistir a una reunión que el alcalde Brandon Chucks había solicitado. Su reloj de pulsera era del mismo color que el auto y marcaba las 4 pm menos 15 minutos. Iba solo, con las ventanillas arriba y escuchando música de Abba, uno de sus grupos favoritos, aparte de Madonna, Queen, Michael Jackson, Van Halen y otros.

Portaba una chaqueta de color café y un pantalón de mezclilla azul. En el tablero del auto se encontraba su teléfono móvil de la marca Nokia y que aparentaba la forma de un ladrillo. En el cielo se divisaban unas grandes y oscuras nubes que anunciaban una gran tormenta. Gogui doblo en una esquina y observó el One Police Plaza, sede del Departamento de Policía, más conocido por las siglas NYPD y del cuál era jefe su amiigo Jack Cameron.

Cuando termino la canción "Gimme gimme gimme" y comenzó "Dancing Queen", se estacionó en el "Hall City Park", que estaba justo al otro lado de la calle de la cabecera de la ciudad. Las lámparas de lava del parque lo hacían realmente acogedor. Bajo del automóvil y cerro de un portazo. Cruzó la calle y se vio frente a una enorme valla que impedía un poco la visibilidad. Un guardia se acercó.

-¿Cuál es su nombre?-.Preguntó con una grave voz

-Soy Peter Gogui. El alcalde Chucks solicito una reunión conmigo esta tarde... además soy agente federal-.Respondió.

El guardia de seguridad le permitió el acceso al edificio, pensando si la respuesta que le había dado el agente había sido tajante y presuntuosa.

El exterior del edificio era de estilo renacentista. Entró al lugar y vio el interior Gregoriano. Lo contempló absorto durante unos minutos y prosiguió su camino.

Peter vio a un hombre con un gafete en el que estaba escrito el nombre "Martin Hugh", el cuál le recordó a su cuñado, Edgar Hughess, que tenia una historia terrible. Cuando tenía dos años, Edgar fue secuestrado por un mafioso que le dio su apellido, Hughess. Edgar se enteró de las mentiras de su supuesto padre, Sean, por medio de su madre y fue en busca de su hermana, Casey. Conoció a Peter y más tarde Fox Skinner dio por cerrado el caso. Hughess quiso indagar más y con ayuda de Gogui se dedicó a averiguar todo sobre Sean. Al descubrir la red de mentiras, enfrentó al mafioso, pero este le dio muerte. El agente de la UCE lo encontró en sus últimos momentos de vida. Una semana más tarde, el detective llevo el caso a juicio, pero la fiscal de distrito dejó libre a Sean por "falta de pruebas".

El agente supuso que Sean sobornó a la fiscal y juro atraparlo. Tenía dos cruzadas personales: Atrapar a Hughess y al asesino de su abuelo. Gruñó y pronto llegó a la oficina del alcalde Brandon Chucks. La secretaria morena y de cabello oscuro, que llevaba por nombre Paty lo vio y oprimió un botón en el teléfono azul marino que estaba sobre su escritorio. Pronunció las palabras "El agente Gogui llegó" y colgó el auricular. Esbozó una cálida sonrisa y señaló la puerta que estaba a su lado.

Peter giró el picaporte y entró. La estancia era acogedora. Al fondo había una gran ventana a prueba de balas y enfrente, un sillón y un escritorio. Dos macetas al lado de la puerta. En el sillón que estaba ubicado detrás del escritorio se hallaba sentando un hombre de aspecto raro, con la cabeza redonda y surcada por demasiadas arrugas, cabello negro con brotes de canas y una nariz un poco grande. Se levantó y estrecho la mano del agente.

-Peter, bienvenido. Por favor, siéntate-.Mencionó cálidamente e hizo un además, ofreciendo asiento.

-Gracias, señor-.Agradeció con cortesía

Brandon Chucks observó al agente. Cogió una botella de vodka y dos copas. Acto seguido, sirvió un poco y le ofreció al detective, que acepto gustoso. El agente no bebía ni fumaba ya que no le apetecía, solo bebía una copa de vino en fiestas y nada más. La ciudad se veía muy bien desde la gran ventana del despacho. <>, pensó Gogui. Chucks bebió su copa y se sentó en su gran sillón de oficina, color rojo carmín.

-¿Para qué quería verme, señor?-.Preguntó el agente, sin esbozar una sonrisa.

-Es una larga historia-Suspiró y luego prosiguió-He seguido tu trabajo desde que ingresaste a la FIA-.

-¿Ah, si?-.

-Así es. Me parece fascinante. Es un excelente agente, Peter. Gracias a usted se han resuelto muchos casos con los que la NYPD no puede lidiar y se lo agradezco demasiado... el índice delictivo ha bajando, en parte, gracias a usted y el trabajo de su equipo-.Halagó Brandon

-Gracias, señor. Sus palabras son muy reconfortantes-Agradeció de nuevo, esta vez sonriendo sinceramente.

Chucks sonrió y sirvió más vodka. Lo bebió observando por la gran ventana de su despacho y se volvió hacia Peter Gogui, que permanecía sentado con la pierna cruzada y la copa entre los dedos de su mano derecha.

-Es usted muy callado, agente ¿Por qué?-.Interpeló el alcalde, curioso

-Señor alcalde, no tengo mucho que decir-.

El alcalde Brandon frunció el entrecejo y volvió a sonreír. Se acercó a un cuadro con un diploma suyo y saco un grueso libro azul con letras doradas que decían "Anuario de la Clase de 1974". Lo desempolvó y abrió.

-Mi viejo anuario, de mi último año en la Universidad. Cabe señalar que era el más aplicado en la asignatura de leyes-Rió y continuo-y el más desastroso... una vez organicé una fiesta tremenda en la que hubo un desastre terrible y para mi mala fortuna, tuve que pagar los daños-.

-¡Qué épocas las de la universidad! Aún las añoro, solo que fueron demasiado difíciles por realizar las practicas con el FBI, estar con mi novia que ahora es mi esposa y estudiar-Exclamó Gogui-Estudié criminologia-.

-Muy aplicado, Peter. Es algo muy bueno, para que usted más que nadie pueda conocer la mente de los criminales-.

El agente especial al mando de la Unidad de Crímenes Especiales asintió y suspiró aburrido, bajando la pierna. Chuck notó que se aburría y sonrío pícaramente. Le dijo al agente Gogui que le acompañara a la Sala de Reuniones porque ese no era el único motivo por el cuál lo había llamado. Tenia algo grande entre manos.